"BLADE RUNNER", Ridley Scott

Blade Runner es una película profunda, filosófica. Hace una importante reflexión de la sociedad moderna y del ser humano y sus frustraciones. Nos habla de un mundo controlado por la tecnología, que nos facilita y quita la vida a la vez. No está muy alejado de la realidad: vivimos en grandes metrópolis llenas de gente alienada.

Blade runner 55553

Todo lo anterior se refleja de manera exquisita y perfecta en su fotografía, llena de contrastes entre luces y sombras, luz artificial y oscuridad. No son sólo tonos azules y anaranjados, va más allá.

Vemos planteada prácticamente toda la película en el primer plano del reflejo en el ojo de la metrópolis, mezclado con esas maquetas y luces de las naves. Sabemos que va a ser una película que nos va a hablar del “futuro” (o presente ya) y de lo artificial. El elemento fundamental es el ojo, que se crea especialmente para esos seres, los replicantes, en el que vamos a insertar sus recuerdos y experiencias.

Por otro lado, también están esos paneles publicitarios luminosos y enormes de “Enjoy Coca cola”, que contrastan con esa atmósfera general de la ciudad, oscura, iluminada por luces artificiales y fuego, con humo… Se evita el realismo de cualquier modo, es el mundo artificial, el mundo que nos controla con su tecnología y publicidad. La luz natural y el sol no existen. Es lo básico de la película: La oscuridad les invade sin vuelta atrás.

Esta esencia del film la encontramos cuando los replicantes se reúnen con su creador en el espacio helado, frío, sin sentimientos. Está lleno de claroscuros que acompañan el carácter de los personajes. No saben quiénes son. Denotan una frustración porque saben que van a morir y no lo pueden parar.

Otro momento importante es cuando Deckard va a la empresa Tyrell, que posee un ventanal enorme por el que entra la mayor luz que hayamos encontrado hasta ahora en la película. Esto es porque aparece ella, Rachel, la luz que va a guiar a nuestro personaje principal.

No obstante, cuando va a hacerle el test, pide al profesor que quite algo de luz. Éste bajará el ventanal y atenuará el ambiente. Los replicantes viven en las sombras, en la oscuridad, es la atmósfera propicia para ellos y para descubrir si son o no seres creados, más humanos que los humanos.

Además, hay que tener en cuenta el clima de alerta general que se vive en la ciudad. Pese a la oscuridad, siempre se ven luces intensas moviéndose, como si fuesen las linternas de policías buscando a los culpables.

Por último, también es muy significativo el final en la casa abandonada. Está llena de sombras y es cuando terminamos por descubrir que nuestro blade runner es otro replicante más. ¿Será que todos somos realmente como ellos?

cine análisis fotografía iluminación ridley scott blade runner

Añadir un comentario

Estás utilizando un programa tipo AdBlock que bloquea el servicio de "captchas" publicitarios empleado en esta web. Para poder enviar tu mensaje, desactiva AdBlock.